
"A tree by the West Lake, Hangzhou"
Autor: Fu Yongjun
Resumen extractado del análisis de la foto siguiendo el método de la Universidad Jaume I de Castellón :
El autor comenzó a dedicarse al fotoperiodismo a partir del año 2000. Ha ganado el segundo premio en la modalidad de historias de la World Press. Es de nacionalidad china, y antes de este premio ha conseguido otros en su país y fue nominado al premio a los jóvenes fotoperiodistas en el año 2001.
Le gusta fotografiar la vida cotidiana de las gentes de su país.
Le gusta fotografiar la vida cotidiana de las gentes de su país.
No he encontrado críticas negativas al autor, aunque sí se puede tomar como crítica positiva la presentación del autor en la página de Magnum.
Quizás no es todavía muy criticado en occidente porque es relativamente joven y recién llegado al mundo del fotoperiodismo, en comparación a otros autores de trayectoria profesional en este campo más amplia.
Quizás no es todavía muy criticado en occidente porque es relativamente joven y recién llegado al mundo del fotoperiodismo, en comparación a otros autores de trayectoria profesional en este campo más amplia.
Según mi opinión, la fotografía analizada muestra una imagen natural, que sin embargo nos transmite la sensación de irrealidad, ligada a lo onírico, debido al ambiente creado por la luz y por los propios gestos de las personas que aparecen en ella(sentadas, relajadas, de pie pero quietas – quienes posan – y parada y enfocando la fotógrafa improvisada).
No me parece sencilla de realizar, pues una foto no es un cuadro, que se tiene todo el tiempo del mundo para elaborar la imagen. La foto es un instante, un momento fugaz y no suele mostrar imágenes tan perfectas y tan equilibradas. La realidad es más dinámica, imperfecta, sin equilibrio visible, por regla general, aunque no inexistente.
¿Tiene uno o varios significados? ¿Nos cuenta una historia o varias? En principio me fijo en lo que cuenta el árbol, que parece estar diciendo, aquí estoy yo ya florido cuando todavía hay brumas sobre el lago y las nubes no dejan pasar los rayos de sol. Pero las personas también pueden contar otras historias, están hablando, sentadas frente al lago, echándose fotos...
No creo que la imagen resulte redundante, por el contrario, opino que está contrastando en todo momento: volúmenes, colores, motivos, perspectivas.
No me parece sencilla de realizar, pues una foto no es un cuadro, que se tiene todo el tiempo del mundo para elaborar la imagen. La foto es un instante, un momento fugaz y no suele mostrar imágenes tan perfectas y tan equilibradas. La realidad es más dinámica, imperfecta, sin equilibrio visible, por regla general, aunque no inexistente.
¿Tiene uno o varios significados? ¿Nos cuenta una historia o varias? En principio me fijo en lo que cuenta el árbol, que parece estar diciendo, aquí estoy yo ya florido cuando todavía hay brumas sobre el lago y las nubes no dejan pasar los rayos de sol. Pero las personas también pueden contar otras historias, están hablando, sentadas frente al lago, echándose fotos...
No creo que la imagen resulte redundante, por el contrario, opino que está contrastando en todo momento: volúmenes, colores, motivos, perspectivas.
Aunque es una foto de gran simetría produce tensión en el ojo que la mira, pues está llena de contrates: elementos colocados formando un triángulo sobre fondo cuadrado (la propia foto); colores vivos, colores fríos y planos (contraste cromático); quietud de los personajes, mezclado con algunos gestos que dan la impresión de movimiento (piernas cruzadas que pueden estar balanceándose, mujer enfocando que se moverá para devolver la cámara, barco del fondo, que aunque a baja velocidad, seguro que se mueve). Es una calma fingida, o real, pero que no lo parece.
A riesgo de parecer redundante en mis apreciaciones, me parece una imagen que transmite serenidad y sin embargo, no deja indiferente e invita a mirar la foto de un lado, de otro, enfocando en cada ocasión la vista en un punto diferente, con lo que se obtienen distintas lecturas de lo que nos cuentan los elementos representados.
Para mí es un falso equilibrio, y por eso consigue no entrar a formar parte del grupo de fotos aburridas, aunque en un primer vistazo, alguien pudiera pensar que sí lo es.
Para mí es un falso equilibrio, y por eso consigue no entrar a formar parte del grupo de fotos aburridas, aunque en un primer vistazo, alguien pudiera pensar que sí lo es.
Creo que el éxito de esta foto es que consigue del espectador una inmersión en el momento representado, que le provoca toda una serie de sensaciones positivas, y eso siempre atrae, pues es uno de los caminos para alcanzar pequeños momentos de felicidad.
En mi opinión, la palabra que mejor define a esta foto es “paradoja”. Todo son contrastes y contradicciones: quietud-movimiento, brillo en el color-neutralidad, movimiento, paso del tiempo-estaticidad.
Sin duda provoca sensaciones encontradas, pero no de manera brusca, sino sosegada, como si no fuera la intención buscada el remover por dentro. Si esta intención fuera más evidente habría más movimiento, más desequilibrio en la composición, más contrastes de colores diversos, más elementos aportando cosas nuevas para distraer la atención aquí y allá.
Parece una foto fácil, pero cuanto más se la mira, más complicación transmite.
Yo quiero estar en el banco de la izquierda sola por completo, o como mucho con otra persona más, o incluso mejor, quisiera ser el agua y hablar de tú a tú al melocotonero. La foto no viene a mí, pero consigue que yo vaya a ella con asombrosa facilidad, cosa que otras no consiguen, por buenas que la califiquen aquellos que entienden de imagen.
En mi opinión, la palabra que mejor define a esta foto es “paradoja”. Todo son contrastes y contradicciones: quietud-movimiento, brillo en el color-neutralidad, movimiento, paso del tiempo-estaticidad.
Sin duda provoca sensaciones encontradas, pero no de manera brusca, sino sosegada, como si no fuera la intención buscada el remover por dentro. Si esta intención fuera más evidente habría más movimiento, más desequilibrio en la composición, más contrastes de colores diversos, más elementos aportando cosas nuevas para distraer la atención aquí y allá.
Parece una foto fácil, pero cuanto más se la mira, más complicación transmite.
Yo quiero estar en el banco de la izquierda sola por completo, o como mucho con otra persona más, o incluso mejor, quisiera ser el agua y hablar de tú a tú al melocotonero. La foto no viene a mí, pero consigue que yo vaya a ella con asombrosa facilidad, cosa que otras no consiguen, por buenas que la califiquen aquellos que entienden de imagen.
No encuentro ambigüedad en la fotografía. Los elementos mostrados están claros. Lo que no está claro es la posible intencionalidad del autor, que probablemente no coincida con la del espectador.
Creo que no ha realizado una composición barroca, tampoco minimalista, pues aunque ha utilizado pocos elementos, no es una foto vacía, tiene varios puntos donde fijarse y mantiene un equilibrio, que tiende a identificarse más con los cánones clásicos.
Creo que no ha realizado una composición barroca, tampoco minimalista, pues aunque ha utilizado pocos elementos, no es una foto vacía, tiene varios puntos donde fijarse y mantiene un equilibrio, que tiende a identificarse más con los cánones clásicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario